Manicura masculina

Enarbolamos la bandera de la igualdad cuando nos interesa tener los mismos derechos que los hombres, pero es curioso que nos llamen la atención comportamientos y detalles en personas que tradicionalmente sólo correspondian al sexo opuesto.

Podemos llevar tanga, pero nos sorprende ver en tanga a un hombre en la playa (la imagen de Rappel con tanga de leopardo hizo mucho daño y seguramente ha retrasado el proceso, jajaja). Con falda, hay pocos, pero ya vamos viendo cada vez más chicos con pareo (les queda muy chic, además).
Cada vez son más los hombres que se depilan, que se cuidan cara y cuerpo y este último verano, también hemos percibido un aumento significativo en las manicuras masculinas.




¿Cómo cuidar tus uñas?
1. - Una vez a la semana hay que limar, para mantenerlas a raya. Cinco minutos, no necesitas más. Limar en horizontal con la lima ligeramente inclinada hacia el interior de la mano.
2. - Puedes usar un palito de naranjo para retirar un poco la cutìcula y despejar la uñas, recortándola con el cortacutículas (con cuidadín)
3. - Para darle un acabado más profesional, puedes pulir la uña con un taco (de venta en cualquier perfumeria)
La grasa que queda entre la piel de los dedos, en los pliegues y grietas de la piel, es más complicada, y te recomendamos acudir una vez al mes a un centro profesional.
4. - Imprescindible hidratar las manos con crema cada día.




¿Y si te muerdes las uñas?

En SOLyMAS te proponemos la extensión de gel. 

No se nota, porque el gel con el que trabajamos es lo suficientemente transparente para parecer uña natural y lo suficientemente opaco como para que no se te vea la uña mordida. 

Tendríamos que valorar el estado de tu uña (o muñoncito), pero la mayoría de las veces, con rellenos y retoques semanales, en tres meses ya puedes tener tu propia uña restablecida... ¿Y qué son tres meses? Un suspiro!!





Otoño: ¿Por qué renovarse ahora?

Aunque no lo parezca, el otoño es la fecha ideal para la renovación y la preparación de nuevos proyectos. Sí, sí, porque después de Año Nuevo nos llenamos de propósitos y buenas intenciones, pero a lo que nos ponemos, ya se nos echa encima la semana santa, y en un pestañeo se nos presenta el verano... ay verano!! ¿dónde quedas ya?


En otoño volvemos a la rutina tras los meses estivales y con la caída de las hojas de los árboles entramos en el ostracismo del invierno.


Este el momento. Ya!! . Tenemos tiempo para programarnos y retomar el cuidado de nuestro cuerpo y nuestra piel. El tiempo pasa muy rápido y nuestro cuerpo y nuestra piel van a su propio ritmo, que generalmente nunca corresponde con el nuestro!, jajaja.
Necesitan tiempo para recuperarse, drenar, tiempo para alimentarse y reflejar esta buena alimentación.

Una limpieza con peeling facial para dejar atrás los excesos del sol mal tomado, las células secas, la suciedad del sudor y la arena, restaurar el Ph tras el abuso de aguas de la piscina... Todo un cúmulo de despropósitos para la pobre piel, que sin darnos cuenta ha sufrido mucho este verano mientras lo pasábamos de maravilla.

Y por supuesto un peeling corporal antes de hacer cualquier tratamiento reductor es fundamental para preparar la piel, y para que las células sean más receptivas y el tratamiento más efectivo.

No nos despistemos... las hojas de los árboles, en breve, comenzarán a caer...