5 razones para hacerte un rejuvenecimiento facial con radiofrecuencia

Hemos oído hablar del rejuvenecimiento facial, y radiofrecuencia facial, pero es posible que no tengamos claro de lo que se trata.
"Técnicamente, la Radiofrecuencia produce un calentamiento del tejido graso, lo que incrementa la estimulación del Sistema Linfático y Arteriovenoso de dicho tejido, así como un calentamiento a nivel cutáneo por difusión del calor, mejorando la calidad de la piel y estimulando la creación de colágeno". 
Traducido a nuestro idioma: Es un tratamiento realizado en cabina, que consiste en transmitir calor sobre nuestra piel con un manípulo que va calentando las capas de la dermis en las que se encuentra el colágeno, estimulándolo y creando nuevo. 



¿Por qué la Radiofrecuencia?  Ahí van 5 razones:


  1. Es un tratamiento rápido y no invasivo 
  2. Es compatible con otros tratamientos, incluso se debería complementar con el láser IPL haciendo que el efecto perdure más en el tiempo.
  3. Mejora visiblemente la tersura y tono de la piel desde la primera sesión
  4. Al activar el propio colágeno de nuestra piel produce una regeneración de las fibras por lo que la mejoría es progresiva y se hace visible desde la primera sesión y mejora tras varias semanas de tratamiento
  5. Reafirma el rostro, levanta el arco de las cejas, tensa la piel y disminuye las arrugas
¿Qué te parece?
La verdad es que no es un tratamiento caro (aunque, como todo, depende del centro en el que te lo hagas), y n
o es nada molesto ya que tan solo notas un calorcito agradable durante la sesión.

El número de sesiones dependerá de la respuesta de la piel de cada persona y la profundidad de sus arrugas, pero se recomiendan entre 8-10 sesiones. El cambio visible ya se nota en las primeras semanas, pero además, al ser acumulativo, conforme el tiempo pasa, te verás mejor.

Además de sesiones de RF semanales, lo ideal sería, hacer una vez al mes un fotorejuvenecimiento facial con IPL para conseguir un efecto más duradero del tratamiento.

La verdad es que se nota y es uno de los tratamientos que trabajamos por los resultados tan buenos que se obtienen.




Rayos UVA con control

Sigue habiendo una falta de información muy grande con respecto al uso de las máquinas de rayos, debido en gran parte al mal uso que se le ha dado antes de que en 2002 se aprobara un Real Decreto en 2002, que regula la venta y utilización de estos aparatos.
Muchas peluquerías y centros de estética tuvieron que abandonar este servicio ante la imposibilidad de llevar el control de clientes, sesiones y tiempo de cada uno dependiendo de su fototipo, así como los mantenimientos de las máquinas que deben ser anuales, el control de la potencia de las lámparas y las inspecciones a las que estamos sometidos.




Para empezar, la maquina de Rayos debe estar registrada en la DGA (es como la matriculación). En ese momento ya debe pasar una revisión técnica anual, y una inspección de sanidad, que como todas inspecciones son sorpresa).

Desde este lado del mostrador, en SOlyMAS tenemos claro lo que tenemos: 4 maquinas de lámparas, que garantizan la misma intensidad de bronceado siempre en el mismo tiempo, y con tiempos de exposición personalizados, porque hay muchos tipos de piel, además de cuatro fototipos y muchas veces uno ya viene bronceado y hay que tenerlo en cuenta.

Yo, como cliente, iría a un centro de bronceado y:
1 . - Exigiría ver la máquina en cuestión, para comprobar que está en condiciones, que están todas las piezas atornilladas, no con cinta aislante (se ve de todo por ahí). 
Debes ver la pegatina de revisión técnica ANUAL y la ficha del OK
2 . - Desconfiaría de las sesiones en la que no se pueda regular el tiempo para mí.
3 . - Buscaría el certificado del curso formativo de la persona que está controlando los rayos porque debe estar a la vista del cliente. Si no hay una persona que me personaliza la sesión según cómo tengo hoy la piel... me iría corriendo.




Nosotras todo el año tomamos rayos. Unas más que otras (para gustos estás los colores), y no nos vamos a sabotear ni perjudicar a nosotras mismas. Confiamos en tener lo mejor,
En verano es un sufrimiento estar tumbado al sol, sudando, quemándote, para no saber si te estás pasando de vueltas o no.  
Nos aconsejan cuidar con el sol, darnos cremas, protegernos... pero en muchas ocasiones, todos hemos comprobado que aun con protección, ya sea por el día, la hora, el lugar en el mundo en el que estés... nos hemos acabado quemando. Una pena.

En un centro de bronceado profesional, el bronceado está bajo control.